jueves, 6 de junio de 2013

Leyenda del pombero.



Yasy Yateré o también llamado pombero.

¿Escuchás? Es el Yasy Yateré! Rapidito, para dentro!...
¡Vengan para acá!, dicen las madres y los mayores a "la gurisada" (incluidas las jovencitas...). 

Es típico escuchar esto en Misiones, Corrientes y alrededores...
Es que en noches de luna, o pleno mediodía de verano se oye un silbido: yasy yateré...yateré... cada vez más cerca, más fuerte...; entonces, las mamás hacen todo por no dejar solos ni un momentito a sus hijos más chicos...
El responsable de tanto alboroto es un pajarito que vive en las selvas del nordeste argentino, cuyo silbido monótono se oye al amanecer y anochecer.
Su representación física es el de una criatura de entre 2 y 6 años, de cara bonita, rubio, ojos azules o amarillos, sin orejas. Tiene un olor muy fuerte y desagradable.
Rapta niños que encuentra solos al mediodía o a la siesta. Sólo se lleva a los varones, a las mujercitas, por lo general las deja pues tienen el pelo tan largo como él. Lame sus frentes para quitarles el bautismo. Al rato de jugar un rato con ellos, los abandona envueltos en lianas y enredaderas, y los niños quedan mudos, atontados presa del su encantamiento.
Todos los años, para el aniversario del rapto, los chicos sufren ataques de epilepsia, para curarlos hay que bautizarlos de vuelta, cosa que no siempre funciona.
El Yasíyateré usa un gorro o boina roja. Su ropa es amarilla. Alrededor de su cuello tiene muchas llaves de oro y cinco anillos en los dedos. Lleva una varillita mágica, un bastoncito de oro muy brillante en el cual reside todo su poder; si alguien logra quitárselo comienza a llorar, pidiéndolo. Sin su bastón se debilita.
Cuando camina queda solo la huella del pie izquierdo, el derecho no se ve. Vive en lo profundo de la selva y come solamente huevos, miel y fruta. Es dueño de muchísimas alhajas y de tesoros.