martes, 11 de octubre de 2011

Premio Nobel de la Paz

Premio Nobel de la Paz

para tres mujeres

La primera presidente de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, y las activistas
Leymah Gbowee, de Liberia también, y Tawakkul Karman, de Yemén
,
fueron las elegidas por "participar de los procesos de paz en forma no
violenta
". Al enterarse, Karman aseguró: "Lo dedico a los jóvenes árabes
que luchan contra las dictaduras
"

Premio Nobel de la Paz para tres mujeres

Tres mujeres –la presidente de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, la también liberiana Leymah Gbowee y la yemení Tawakkul Karman– ganaron el

Premio Nobel de la Paz 2011, informó hoy el Comité Nobel de Noruega.

El jurado destacó en su argumentación su "lucha no violenta por la seguridad

de las mujeres y por los derechos de las mujeres para participar

plenamente en las tareas de pacificación".

Además, subrayó que no se pueden alcanzar "la democracia y una paz

duradera en el mundo hasta que las mujeres no obtengan las mismas oportunidades que los hombres para influir en el desarrollo social a

todos los niveles".

Ellen Johnson Sirleaf, de 72 años, es desde 2006 la primera mujer africana

elegida democráticamente para presidir su país.

Leymah Roberta Gbowee, de 39 años, es una activista conocida por

haber organizado el movimiento pacifista que logró poner fin a la segunda

guerra civil en Liberia en 2003, lo que posibilitó la elección democrática de Johnson

Sirleaf.

Por su parte,Tawakkul Karman, es una política yemení y activista pro derechos humanos que lidera el grupo de Mujeres Periodistas Sin Cadenas, creado en 2005. Al enterarse del reconocimiento, aseguró: "Se lo dedico a todos los jóvenes árabes que luchan contra las dictaduras".

Elle Johnson Sirleaf, que buscará un segundo mandato en las elecciones del

próximo 11 de octubre, pasó a la historia al convertirse en 2005 en la primera mujer

elegida como jefe de Estado en el continente africano, en un país de cuatro

millones de habitantes traumatizados por guerras civiles que, desde 1989

a 2003, dejaron 250.000 muertos, destruyendo sus infraestructuras y su economía.

Desde su investidura en 2006, inició un activo trabajo ante las instituciones

financieras internacionales que la conocen bien: economista formada en Harvard,

esta madre de cuatro hijos y abuela de ocho nietos trabajó en la ONU y en el Banco Mundial.

Ministra de Finanzas de los presidentes William Tubman y William Tolbert en los años

1960 y 1980, su objetivo fue anular la deuda y atraer los inversionistas para la reconstrucción, lo que obtuvo en parte.

La lucha contra la corrupción y por profundas reformas institucionales en

la más antigua república de África al sur del Sahara, fundada en 1822 por esclavos

negros liberados llegados de los Estados Unidos, siempre estuvo en el centro de su acción

política.

Este combate, que le valió el apodo de "Dama de hierro", también la llevó a la cárcel

en dos oportunidades en los años 1980 bajo el régimen de Samuel Doe.

En el extranjero goza de una formidable imagen que se materializó este viernes en Oslo

cuando le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz 2011, junto a otras dos mujeres.

Pero en su país le reprochan no haber cumplido sus promesas en materia económica y social, y sobre todo de no haberse implicado lo suficiente en favor de la reconciliación nacional.

Hasta ahora, la presidente ignora un informe de la Comisión Verdad y Reconciliación que

data de 2009 que la cita como una de las personas que no pueden ocupar cargos oficiales durante 30 años por haber apoyado al ex caudillo Charles Taylor, presidente de 1997 a 2003.

Elle Johnson Sirleaf reconoció haber apoyado al comienzo la rebelión de Taylor contra el

régimen de Samuel Doe en 1989, que sumió a Liberia en su primera guerra civil, para convertirse luego y a la luz de los crímenes de Taylor, en una de sus más feroces adversarias.

Justo antes de la publicación de este informe, ella había anunciado que se postularía para un segundo mandato, si bien antes lo había desmentido.

Para justificar este cambio, afirmó que deseaba continuar su acción de reconstrucción, pues

su país "tiene aún un largo camino por recorrer", si bien dijo haber "conseguido reconstruir

un buen número de infraestructuras".

La mitad de las rutas en torno a la capital Monrovia fueron reconstruidas, la capital volvió a tener agua potable y electricidad en varios barrios. Pero el desempleo afecta al 80% de la población, y gran parte de ella vive en la miseria.

Según Lansana Gberie, analista especialista de África Occidental que conoció a Ellen Johnson Sirleaf cuando ésta estaba exiliada en Abiyán, "el problema que ella debe enfrentar"

es la reconciliación sobre todo entre los que nunca han salido del continente

y "la elite" descendientes de los esclavos que volvieron de los Estados Unidos

para fundar Liberia.